Para nuestra sorpresa y sin imaginárnoslo en el desván había un montón de fotos de chicas que se parecía a Clara y a mí, habrían alrededor de treinta fotos con seis chicas diferentes algunas fotos con las chicas en sus días normales y alguna con las chicas muertas; se me pusieron los pelos de punta porque entre esas fotos estaban las de Clara y las mías. Miramos las fotos y luego miré a Clara. Se puso a llorar.
La consolé y mientras se le caían las últimas lágrimas se oyó en un altavoz una voz un poco seca de un hombre de mediana edad que dijo con voz grave y parecía reírse:
- Bueno chicas ya habéis descubierto porque os sentíais observadas a veces últimamente -se ríe- bien, pues ahora os queda saber cómo podéis salir de aquí, que supongo que os interesará porque tendréis ganas de salir. Sólo hay una forma de que os deje salir y es que una de vosotras dos saldrá con vida, la otra no saldrá porque... estará muerta. Bien pues con esta orden ya sabéis cómo salir de aquí.
Con esto la cara se me cambió por completo, estuve a punto de ponerme a llorar pero pensé que no serviría de nada así que no lo hice. En mi estado de confusión empecé a andar rápido por toda la habitación y me di cuenta de que había un baúl.
Lo abrí y como no, me encontré con otra sorpresa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario